¿Sanidad pública?

Ejemplos de nuestra experiencia con la sanidad pública


Ayer estuvimos en el urgencias. BB empezó a toser sin cesar y le vimos la garganta blanca, nos temimos lo peor. BB llevaba tomando antibiótico desde hacía 10 días y nos temimos que nos habían puesto un tratamiento erróneo o bien que no se había detectado correctamente la enfermedad, o que mientras tomaba el antibiótico, había cogido otro virus.
Llegamos a urgencias (gurgencias, como dice BB) y después de esperar en un box a un diagnóstico previo, nos derivaron a la sala de espera de pediatría para casos de escasa gravedad. Una hora más tarde (a pesar de que en el panel de la sala de espera marcaba 30 minutos). Nos atendieron finalmente. 

Sanidad, enfermedad, fiebre, pediatra, hospital, centro médico, urgencias, pediatríaLa pediatra nos atendió muy amablemente, la pusimos en antecedentes y sacamos la receta (tengo tendencia a guardar todos los papeles) que nos había prescrito el otro doctor. La pediatra nos lo agradeció ya que no tenía acceso al expediente de BB (que estaba en un ordenador en el centro médico que esta a a escasos 50 metros del hospital de urgencias). No sólo eso. Cuando le mostramos nuestra estupefacción por este hecho, nos comentó que era un centro concertado y que estaba conectado por los 4 centros que operaban en las 4 ciudades cercanas (pero no con nuestro centro médico que estaba a 50m). También nos explicó que en nuestra provincia había sólo 2 hospitales completamente públicos, el resto funcionaban con concierto y que ninguno estaba conectado entre sí. Sí había un caso en que haciendo un trámite podías llegar a consultar el expediente de una persona, pero no en el momento, podía tardar varios días en cargarse el expediente. Nos quedamos alucinados. Con lo bien que funciona la administración para el tema de las multas de tráfico, y lo mal que funciona para la sanidad...


Después de este impass la pediatra nos consultó acerca del antibiótico y  la dosis administrada. Le comentamos que el otro pediatra nos había calculado la dosis y que nos dijo que mientras BB tuviera fiebre, le diéramos 3 tomas al día y que cuando ya no tuviera fiebre redujéramos las dosis a 2 al día. Y entonces la pediatra nos preguntó que qué dosis le habíamos administrado cuando reducimos la dosis (en la receta no figuraba) y perplejos comentamos que la misma dosis. La pediatra nos dijo que teníamos que haber aumentado la dosis puesto que aunque se redujeran las tomas, la cantidad total debía se la misma, eso el doctor se olvidó de comentarlo...O sea que habíamos estado inframedicando a BB ¡BUFF! 

Diagnóstico final: bacteria no eliminada debido a inframedicación.
Tratamiento: prolongación del tratamiento anterior pero con la dosis correcta diaria. Añadir un antitusivo (cosa que ya estábamos haciendo).